miércoles, febrero 03, 2010

 

Fórmulas para salir de la crisis.

Del foro http://www.euribor.com.es/2010/02/02/resumen-del-dia-28/#comments, he hecho una copia y he traído aquí solo aquellas afirmaciones que considero más acertadas. Pretendo, con ello, buscar una solución a la salida de la crisis. O, al menos, alguna fórmula que nos oriente en esa dirección, sin importar de quien proceda la propuesta.

La crisis inmobiliaria en España se produce como reventón de una gran burbuja económica que ha ido creciendo artificialmente a lo largo de unos 10 años.

Esta burbuja –empieza artículo- se produce también en otros países, entre ellos USA, donde viene acompañada de unos productos financieros asociados a las hipotecas “basura”; y estalla al ser pinchada y por el destape las hipotecas basuras. La consecuencia directa de este estallido en España es el crecimiento del paro, que es mayor que en el resto de países de la zona Euro ¿por qué? “Porque -se responde- la burbuja inmobiliaria en este país era enorme, pues estábamos produciendo viviendas a mayor ritmo que varios países juntos de los grandes de Europa”.

“Gracias a este crecimiento rápido y a toda la ingeniería financiera a nivel mundial, favoreciendo el crédito barato, se crearon muchísimos puestos de trabajo relacionados directamente e indirectamente con la construcción.

- Además el crecimiento de la riqueza relacionado con el ladrillo tira hacia arriba otros sectores, como el del automóvil, dando una gran sensación de placebo y “falsa riqueza” a gran parte de la población.”

¿Por qué es “falsa” esta riqueza, o burbuja? ¿Porque estamos viviendo con el dinero que presuntamente vamos a ganar en el futuro, o porque estamos viviendo con el dinero de otros? ¿O, simplemente, porque estamos moviendo el dinero? ¿O se dan las dos cosas: parte de riqueza “falsa” y parte de riqueza “real”?

Por un lado se ha construido infraestructura para usar y facilitar la productividad, viviendas que se ocupan; pero, por otro, también viviendas vacías. Se ha evolucionado en Innovación, Tecnología, Comunicaciones, Conocimiento, Ciencia, Medicina… Pero, como en las viviendas, seguramente también, en aspectos “dinosauricos”, sin favorecer la rentabilidad y la racionalidad de la producción; fabricando por fabricar, construyendo cualquier cosa, sin mirar si se va usar o no; no reciclando; malgastando, en definitiva.

Pero hay que sacar nuevos productos e ideas al mercado. Desechar y desterrar soluciones obsoletas.

No consentir que los presupuestos para investigación, desarrollo y mejora de la competitividad sigan menguando.

Hay que mirar a nuestro alrededor y ver cual es el panorama de los jóvenes. Los más cualificados y “cultos” de la historia de España, y los más desanimados.”

Hay que encontrar esos nuevos productos entre los nuevos cerebros que están ahí: unos en el paro, otros trabajando por cuenta propia y otros ocluidos tras la burocracia estatal o empresarial.

Se tiende a culpar a los políticos, pero con ello no salimos de la crisis. Solo saldremos si corregimos la parte de culpa que tenemos cada uno.

“-NO vale exigir al Estado que nos salve (con subsidios, prestaciones y demás incongruencias financieras) o aprobar una opción para vivir del cuento.

-NO valen actitudes egoístas y cobardes, reyes del pelotazo fácil, con una mano en un paraíso fiscal para proteger sus “ahorros” y otra en el expediente de regulación para minimizar gastos e inversión de futuro”.

-NO vale poner trabas burocráticas constantes a los trámites e iniciativas.

“-Los gestores la están cagando, subiendo impuestos, subiendo precios de todos los servicios.

-Los pequeños empresarios la están cagando resistiéndose a bajar sus precios.

-los propietarios la están cagando resistiéndose a bajar los precios de alquileres y de venta de pisos.

-Siempre voy a comprar con los tiquets de compra anteriores. Si veo que algo sube de precio, no lo compro.

-Sólo una actitud activa en defensa de los precios puede sacarnos de esta estúpida crisis en la que se han metido los españolistos burbujistas”.

Una parte de nuestra juventud vale un potosi, lo que pasa es que suena mucho más la otra, la que no suena. Como suenan muchos mas los casos de los famosos que se divorcian que los que no.”

Con este ejercicio de entresacar comentarios de los foros, a modo de tormenta de ideas, nos damos cuenta de que la solución estamos vislumbrándola entre todos, y que la salida de ella está, también, en posesión de todos y cada uno de nosotros.

Resumiendo, podemos agrupar en dos tipos las recomendaciones que hemos de tener en cuenta:

1.- Lo que hemos de evitar y boicotear:

· A todo el que pone precios abusivos.

· A todo el que amontona el capital y lo inmoviliza.

· Al que vive de la “sopa boba” de los escándalos que promueven en los medios, y de ser seguidor de los programas en que se apoyan.

· Al que propone soluciones racistas, xenófobas, nacionalistas, fanáticas o intransigentes.

2.- Lo que hay que hacer, siendo racionales, positivos y prácticos:

· Apoyar a la juventud que vale. (Toda la juventud vale).

Si eres joven y no tienes trabajo, trabaja por tu cuenta.

· Apoyar a los intelectuales que proponen soluciones.

Si estás trabando, propón alternativas de mejora siempre

· Apoyar a los empresarios que bajan los precios.

Si eres empresario has un esfuerzo para salir de la crisis y baja los precios lo que puedas.

· Apoyar al trabajador que no exige incremento salarial abusivo.

Si eres trabajador por cuenta ajena o sindicalista considera que no es el momento de proponer aumentos.

Si eres emigrante, becario, subempleado, con un sueldo de miseria, es el momento de buscar apoyo en otros trabajadores y exigir condiciones legales.

· Apoyar a los emprendedores que crean puestos.

Si tienes un cargo de responsabilidad es el momento de sacar ofertas de empleo para cubrir puestos libres y promover tareas que requieran nuevas plazas.

· Apoyar a los clientes que miran los precios y las calidades, y comparan.

Como cliente no te dejes llevar por las apariencias, mira precios, compara y no compres si detectas una subida injustificada.

· Apoyar a los funcionarios que rompen trabas administrativas.

Si eres funcionario ayuda al usuario, elimina trámites inútiles.

· Apoyar a los administradores que proponen inversiones.

Si tienes la responsabilidad de abrir nuevas vías para el negocio de tu empresa, este es el mejor momento.

· Apoyar a empresas emergentes o autónomos con iniciativas.

No rechaces ofertas que procedan de empresas emergentes por el hecho de que sean “pequeñas” o “poco solventes”. Dales una oportunidad porque puede ser la única que se te ofrezca para solucionar el problema común. .


martes, febrero 02, 2010

 

Hacerse rico... ¿para qué?

Derechos de autor, propiedad intelectual, libre circulación de información y conocimientos... ¿Donde están los límites, las fronteras, los derechos de cada cual?

Tengo necesidad de escribir sobre este tema tan en boga, porque quiero formarme una opinión propia y no dejarse bambolear como la rama del arbol merced de la corriente que le acuna. Con ello quiero decir, también, que parto de una posición neutra y sólo espero inclinarme hacia el  lado que los razonamientos marquen.

Mis presupuestos parten de que vivimos en una Sociedad formada por personas, animales, cosas y grupos y asociaciones de las mismas. Esta Sociedad es depositaria de todos los bienes, recursos, productos, estructuras y conocimientos generados con la actividad de sus partes constituyentes, y es, además, árbitro entre sus individuos para asignarles partes de los recursos y riquezas para su consumo, administración y explotación.

¿Como hace esto la Sociedad Global...? Muy “malamente”, sería la respuesta. La Sociedad Global no está lo suficientemente organizada como para efectuar una repartición equitativa de los recursos entre sus entidades menores (continentes, estados, empresas, individuos...), existiendo, por el contrario, grandes desequilibrios en la distribución de los bienes sociales, económicos y culturales. La Sociedad Global no está lo suficientemente organizada para evitar la injusticia en la distribución, si bien, cada vez más, surgen organizaciones mundiales, supranacionales, que están tratando de solucionar esta grave anomalía.

Supuesto corregido el gran problema, vendría a continuación el saber cual sería la mejor forma de asignar los recursos y riquezas a los elementos sociales en función de sus aportaciones.

Tradicionalmente ha regido la ley de la oferta y la demanda: una persona o ente social elabora un producto con su actividad; si este producto es muy demandado por otros, puede hacer que esa persona o ente social se haga inmensamente rico, lo que derivaría en el establecimiento de desequilibrios pronunciados y desigualdades de clases. El hecho de que un buen porcentaje de la producción pase a la Sociedad subsana un poco el problema al hacer revertir esa parte en beneficio de todos. Cuando el exceso de beneficio obtenido por la persona o ente social es dedicado a la inversión se puede seguir generando riqueza global e individual, pero sin compensar los desequilibrios salvo que la Sociedad obligue a efectuar esas reinversiones en los entornos más necesitados.

Si en lugar de la ley de la oferta y la demanda se estableciera otra ley, como la de valorar la producción por el consumo invertido (tiempo, trabajo, recursos, capital, conocimientos, tecnología...) más el valor añadido, trasladamos el problema al de saber calcular ese valor añadido, lo cual, en definitiva, también viene a depender, en parte, de la ley de la oferta y la demanda.

Esto, sin embargo, parece una injusticia, porque dos productos con la misma calidad pueden generar distintos ingresos según la comunicación, propaganda o promoción que se haga del mismo. Hay que saber calcular el valor añadido y este debe ser proporcional al valor entrópico o grado de organización incrementado. Sería como medir el trabajo de la criada  por el número de cristales limpiados, o por el número de camas hechas, en lugar de por el tiempo que ha invertido en ello. Normalmente, todos los trabajos que hacemos consisten en una lucha contra la degradación natural (aumento de entropía): luchamos contra la degradación cuando ordenamos las letras para escribir, cuando construimos una casa o componemos una canción, montamos una empresa, diseñamos un puente... Siempre estamos ordenando. Este es el trabajo por el que se nos deberían pagar.

Sin embargo, cuando, gracias a los logros conseguidos por todos (por la Sociedad) el resultado de nuestro trabajo puede reproducirse y multiplicarse por millones, algunos pretenden embolsarse para sí mismo, cobrando por cada uno de los clones (comóditis), como si cada uno llevara su propio “valor añadido”. Y no es así. Son reproducciones que solo valen en su componente material (o energético). Es como pretender que el valor de una especie animal está en cada uno de los individuos y no en el gen. O pensar que el valor de un libro está en los mamotretos de papel y no en el conocimiento (el mensaje) que contiene.

Cuando yo canto componiendo bellas canciones, armonizando los sonidos y soltándolos al aire libre en medio de un bosque, estoy generando el mismo orden que si ese esfuerzo alguien lo recoge en un gramófono y lo propaga por el mundo embutido en ondas hercianas. Solo que en este segundo caso la composición ha sido recogida, almacenada y puesta a disposición de la Sociedad Global, que, a partir de ese momento, se hace propietaria, depositaria y gestora de ese valor.

Pero, así como no toda la información tiene la misma importancia, y no todo conocimiento la misma consistencia, la Sociedad Global tiende a dar más importancia a aquellas soluciones de mayor implantación, o más productivas, y se obligará a desechar, despreciar y depreciar versiones viejas para favorecer esa productividad. Cuando un prodigio de cantante ha conseguido grabar en disco “la Petenera”, mis sonoros y melodiosos gorgoritos, cantando la misma canción, quedan devaluados.

¿Puede crear una persona productos de mucho más valor que otra? Claro. Y aunque sea pequeña la diferencia en “orden incrementado” o “valor añadido”, la escala de trasformación en dinero se puede abrir y agrandar lo que se quiera. Este criterio de valoración puede crear diferencias, dependiendo de los recursos con que cada uno haya contado al iniciar su trabajo, y como consecuencia, también injusticias, pero nunca serán tan grandes como si lo dejáramos sometido  a la valoración de la ley de la oferta y la demanda.

Estos cantantes y creadores que tenemos ahora quieren hacerse ricos aprovechándose de las facilidades que ofrece la Sociedad de difundir y reproducir sus éxitos. Pero si se hacen ricos ellos, nosotros tendríamos que pagar más por unos recursos que ya son patrimonio de la Humanidad.

La Sociedad puede pagar más por todo aquello que contribuya a evolucionar más deprisa; por el conocimiento más preciso de las cosas, las mejores tecnologías... e incluso apoyar facilitando los mejores materiales, información, conocimiento, capital e instituciones para que se consiga de la forma más rápida, avanzada y optima. Por lo cual, la pretensión de algunos de recortar o poner trabas a facilitar las comunicaciones y la libre disposición compartida de todo el patrimonio social, económico y cultural, nace muerta, por contradictoria; ya que se trataría de recortar y mermar el propio ambiente que les está sobrevalorando el fruto de su actividad.

En definitiva, la Sociedad Global también quiere enriquecerse, y para ello no duda en confiar grandes volúmenes de recursos a determinados entes sociales que tienen, en un momento determinado, la clave de la inversión, el motor del desarrollo; pero siempre será bajo el supuesto de que enriquecimiento global es enriquecimiento de todos, y tarde o temprano todos sus elementos integrantes han de quedar compensados y capacitados para contribuir al progreso común en igualdad de condiciones.


viernes, enero 29, 2010

 

Perfil Adrian

Aquí hay alguna información del usuario y algunas fotos.

con referencia a: Adrian Garcia - Perfil de Google (ver en Google Sidewiki)

lunes, diciembre 28, 2009

 

Ecología social


Parece que cuando se unen los términos de “ecología” y “social” es porque se está tratando de juntar dos visiones del mundo, aparentemente enfrentadas, en una nueva. Como ecologismo, la “protección medio ambiente”; como “social”, el reconocimiento de unas nuevas estructuras y asociaciones humanas, los cuales deberían tener su defensa por ser organismos tan respetables y dignos de consideración como cualquier ser otro vivo.

¿Qué es el ecologismo social?

Siempre que aparece un término nuevo como este de “ecología social” cada cual pretende llevarlo a su terreno para alinearlo a su línea de pensamiento. En nuestro caso, los anarquistas han visto en él un reflejo de su propia mentalidad anti-organización, planificada o dirigida, y meten mano en la Wikipedia diciendo que “La ecología social es una escuela del ecologismo y del anarquismo que busca un manejo humanista del medio ambiente”, llegando al extremo de afirmar en “Post-Scarcity Anarchism, Toward an Ecological Society, The Ecology of Freedom”que… “sigo sin comprender la diferencia entre anarquismo y ecología social ¿Existe realmente una diferencia? -Se le puede atribuir a la expresión ecología social significaciones bien diferentes. No existe realmente una diferencia entre el anarquismo y la ecología social. Considero a esta última como una tentativa de ampliar el horizonte del anarquismo. No veo una oposición entre ambos; pienso que la ecología social es una extensión del anarquismo hacia una esfera más amplia de intereses humanos, en este período de descomposición de las clases sociales. [...]”.

Yo, sin embargo, me atrevería a afirmar que “ecología social” es la antítesis del anarquismo. Vamos a ver por qué. 

Si por ecología entendíamos meramente la protección del medio ambiente biológico, ahora, por “ecología social” vamos a tener que hacer una ampliación hacia la protección del medio ambiente en toda su extensión y complejidad (natural, biológico y social). El medio ambiente vivo, por sí mismo no va a poder escapar de la Tierra y colonizar otros planetas o satélites, naturales o artificiales, sin el apoyo de las sociedades humanas. La Tierra tiene sus días contados. La evolución biológica no da más de sí. Su enriquecimiento aleatorio (acrata), basado en producir muchos individuos para que la selección natural se encargue de escoger el mejor preparado, ya no tiene sentido desde el momento en que nuestras estructuras han alcanzado un nivel de conocimientos que permiten el análisis racional, el estudio y la planificación. 

Hoy sabemos que el valor de un ser vivo no está en la materia, sino en la estructura, la organización y la información que porta en sus genes (el conocimiento), que es la que posibilita la generación de todos los individuos que hagan falta en el momento que se precise. 

Nuestros “arcas de Noé” y a no van a precisar llevar una pareja de cada especie, ni toda clase de “comóditis” que utilizamos a diario. Nuestras “arcas de Noé” o “semillas de la civilización” solo necesitarán llevar el código genético de todas ellas y el “conocimiento” de cómo generar la vida o las estructuras mecánicas necesarias en cada momento que se adapten a las condiciones del medio y que se requieran para la colonización de lugares adversos muy diferentes al de la Tierra. 

viernes, septiembre 11, 2009

 

Filtrando “la verdad” para hacernos sabios y ricos.


Estamos fraguando una nueva filosofía “de la relatividad”, mediante la cual sostenemos que “nada es verdad, ni mentira, sino que todo es según el color del cristal con que se mira”. Bueno, por el refrán, parece que no es tan nueva. Me da igual, si va a resultar práctica.

Según esta filosofía, todo tiene su “porcentaje de acierto y error”. Nos hemos ido convenciendo poco a poco, apoyándonos en evidencias y hechos. Y nos hemos ido dando cuenta de que esta forma de pensar puede ser muy útil si, de alguna forma, encontráramos la manera de filtrar los aciertos y depurar los fallos. Se trata de una metodología muy común en procesos físico-químicos, industriales, en biología (selección natural); pero no tan común como fórmula de razonamiento para mejorar en veracidad, autenticidad y certeza de nuestras afirmaciones, aseveraciones, sentencias, teorías o postulados. Tal vez, porque nunca hemos considerado serio de este principio tan absurdo y aparentemente contradictorio, que dice “todo el mundo está equivocado, incluso yo, al decir esto”. ¿Por qué no es contradictoria esta afirmación? Porque, como en todo, siempre hay un porcentaje de razón. Nada es absoluto, todo es relativo. Pues en la realidad no existe el cero absoluto, ni el infinito, ni lo blanco, ni lo negro… Pero en la teoría si, como concepto.

Imagina que aplicamos esta metodología a la Filosofía y conseguimos filtrar los aciertos de Aristóteles, Platón, Descartes, Kepler, Galileo, Newton… y eliminamos todos los errores que cometieron. Nos haríamos bastante sabios –modestamente hablando-. Sólo hay una dificultad, y es que los filósofos suelen ser bastante teóricos, que es justo donde no se aplica nuestro principio. Si un San Agustín dice que Dios existe, no puedes llevarle la contraria, porque Dios podría ser un concepto teórico que el ha definido, un modelo, un Ente, que como el cero absoluto de temperaturas, no existirá en la realidad, pero si como aproximaciones-muy-próximas, y, por supuesto, también en la teoría.

Bueno, pero si no lo utilizamos en Filosofía puede que nos sea útil como herramienta de trabajo en la vida diaria, para nuestra búsqueda del saber y del conocimiento entre tanta lluvia de información que nos cae de la red. En esa categorización, información, saber y conocimiento es importante la catalogación, la formalización y la objetivización. Pero es más fácil y necesario el filtrado.

Ya es demasiado habitual y rutinario fabricar presentaciones maravillosas para convencer o vender algo, apoyándose en evidencias o trivialidades, algunas muy llamativas e impactantes y con altos índices de autenticidad, que pueden tener (o no, a veces) relación con las conclusiones que se pretenden patrocinar y cuyo porcentaje en veracidad puede que ya no sea tan alto. El truco consiste en encontrar esos porcentajes. En conocerlos, al menos.

Aquí llegamos a lo que yo quería llegar. Eduardo García me ha mandado un correo; el primero, de todos los que me llegan de propaganda, al que he prestado atención. Me ha parecido que lo que cuenta posee un alto índice de veracidad, a la vez que de enseñanza práctica y útil, para, los que no sabemos mucho de economía, hacernos ricos. (Lo copio y lo pego aquí):


“INVERTIR es un concepto muy antiguo; pero no siempre bien conocido.

Nuestro INGRESO mensual proviene del sueldo del trabajo como empleado.

El destino de ese dinero es:
Financiar los GASTOS (luz, agua, gas, comida, colegios, bencina, etc.)
Amortizar PASIVOS (crédito de consumo, hipotecario, tarjetas bancarias y casas comerciales, etc.).

Si el sueldo nos alcanza para pagar los gastos y pasivos decimos que estamos bien; inclusive nos damos algunos gustos en viajes, diversión, etc.

¿Y qué pasa si perdemos nuestro trabajo de empleado?
¿Cómo financiamos nuestros gastos y pasivos?
Rápidamente buscamos otro empleo, esperando que algún empresario nos acepte en su empresa.

¿Cuándo será el MOMENTO oportuno de comenzar a INVERTIR?
¿Cuando tenga ahorrado un capital importante?
¿Y si eso nunca ocurre?

¿Tenemos claro QUE es INVERTIR?
¿Lo puede realizar la clase media y pobre?

Falta entender, con mayor profundidad, el concepto que hay detrás de la palabra INVERTIR. Por esto mismo, la mayoría de la gente piensa que es algo a lo cual NO puede acceder.

Invertir es tomar parte de nuestro ingreso mensual, ya sean $ 1.000, $ 10.000 o $ 30.000; y destinarlo a un fin distinto de pagar cuentas. No es tan importante el monto; lo importante es la actitud. Se puede comenzar con Inversiones de montos muy pequeños.

¿Pero, para QUE INVERTIR?

Muchos confunden INVERTIR con AHORRAR.

Juntar todos los meses unos $ 10.000 y no Gastarlos; irá generando un monto que llamamos ahorro. Cuando ya hay un monto interesante se gasta en financiar unas vacaciones, comprarse un auto, comprarse un LCD , etc. Si bien esto es bueno, NO es INVERTIR, es AHORRAR para luego destinarlo a un GASTO.

Uno debe INVERTIR en ACTIVOS.

Un ACTIVO es "algo" que te PONE dinero en tu bolsillo.

Un PASIVO es “algo” que te SACA dinero de tu bolsillo

Si bien desde el punto de vista de un Banco tu auto figura como un activo, no te PONE dinero en tu bolsillo. De hecho, te SACA dinero de tu bolsillo (costo de la compra, la bencina, seguros, patente, etc). Si lo trabajas como taxi, pasaría a ser un Activo; ya que te pondría dinero en tu bolsillo.

Todos estos conceptos los puedes profundizar leyendo los libros de Robert Kiyosaki (Padre Rico, Padre Pobre y El Cuadrante del Flujo del Dinero).

El objetivo final de INVERTIR es para obtener un INGRESO PASIVO (ingreso no generado por nuestro trabajo diario de empleado de una empresa).

Este “otro” Ingreso lo podemos destinar a financiar nuestros gastos o parte de ellos.

Con tu trabajo de empleado generas tu INGRESO ACTIVO (tu sueldo) y con la rentabilidad de tus inversiones vas generando tu INGRESO PASIVO. Este es el PLAN que todos deberíamos tener.

Existen muchas alternativas de Inversión: Depósitos a plazo, Fondos Mutuos, Forex, CFD, Propiedades, Negocios, etc; algunos son más rentables que otros

Gracias a la Globalización de Internet que ha acercado estos negocios al común de la gente.

Hay que comenzar a perderle el miedo a la palabra Inversión“ (http://www.forexonline.cl/)



Lo que viene a continuación, mejor, ni mirarlo, porque te propone una serie de operaciones de INVERSIÓN especulativas, que no se parecen en nada a lo que nos ha enseñado que es una INVERSION. Pero, lo que nos ha enseñado hasta aquí, vale.

Quizá montemos esta estrategia para nuestros Blog de ahora en adelante. Vamos a coger sólo lo que consideremos que tenga un alto índice de veracidad. Así nos haremos Sabios y Ricos, y nuestra sociedad ganará en Conocimiento y Prosperidad. (Que por cierto -dice la Wiki-, esta distinción entre sabiduría y conocimiento (knowledge) no existe en inglés. Parece que la sabiduría un atributo propio de las personas, mientras que el conocimiento puede asociarse más a la Sociedad).

martes, agosto 25, 2009

 

¿Dónde está el dinero que sostiene la economía?


La pregunta no es quien tiene el dinero. Parece que siempre han sido los ricos, por definición. Pero no es esa la pregunta que se hacen los economistas. La pregunta que aflora en épocas de crisis y depresiones, es más profunda. Se cuestionan qué es el dinero, no donde está. Los economistas no saben cual es la base sobre la que se sustenta del dinero. Dicen que hay una pirámide invertida, en cuyo pico está el patrón oro, cuando el oro es el patrón. Pero no lo tienen muy claro. En realidad los economistas no saben lo que es el dinero, y menos cuando ven tanto globo derrumbarse, tanto imperio hundirse, tanta torre desplomarse, tanta burbuja pincharse.

El dinero es todo medio de intercambio común y generalmente aceptado por una sociedad que es usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligaciones (deudas)”. Dice la Wiki.

Pero ¿es una medida del valor de las cosas?, ¿es una medida relativa, convencional? O pretendemos que sea una medida absoluta, válida para toda clase de productos, patrón de intercambio global. Si esta es la vocación que tiene el dinero habría de apoyarse en algo; de ahí lo de la pirámide.

Entonces la pregunta se traslada a esta otra: ¿Cual es el patrón de confianza que está por encima de las crisis; ese patrón estable, que no se derrumbe, que no se desinfle, que persevere…? Pero no se encuentra la respuesta porque cuando se encuentra una, su valor se dispara; lo cual contradice la misma propiedad de “patrón” que se le asignó. ¿Habrá algún motivo por el que los humanos se ponen a buscar metales raros, lo trabajen, lo acuñen en moldes y lo guarden y custodien para no hacer nada con el, como reserva de no se sabe qué, solo por su condición de escaso…? Condición que parece garantizar que en caso de ser requerido para algo, alguna vez, el que más posea se hará rico.

Otras materias primas, que sí son transformables y convertibles en energía o en comóditis no tienen ese atractivo de ser usados como reserva y patrón de intercambios, porque su valor puede fluctuar en función del uso que de él se haga, de su productividad o de su demanda.

¿Quienes son los ricos? ¿Los que poseen materias primas escasas (metales preciosos), los que poseen materias primas energéticas (petróleo, uranio, suelos…), los que manejan los intercambios (comercio), los que fabrican productos elaborados (estructuras)…? Parece que el dinero se halla repartido y fluctuando entre estas cuatro opciones, porque su valor fácilmente puede inclinarse sobre unos u otros: materias primas, energía, intercambio o elaboración. Parece que en la sociedad industrial hay que tener diversificado el capital en cada una de estas fuentes: materia, energía, trasformación e intercambio.

Con este resumen nos metemos en los principios de la física: materia (que es una forma de energía) y trasformación (cambio en la estructura u organización). Así está hecho todo lo que existe en el universo. Ya lo dijo Demócrito, todo está hecho de partículas elementales (energéticas) iguales, que él llamó átomos, ordenadas de distinta manera. La “esencia” de las cosas es siempre lo mismo, energía (masa), lo que diferencia a unas de otras es cómo están ordenadas las partículas que lo constituyen, su estructura, el grado de organización, orden, complejidad, el cómo están hechas, Y ese es su verdadero y genuino valor: el conocimiento, el saber hacerlas, el saber colocarlas u ordenarlas.

Resumiendo. Y para que tomen nota los “económicos” de la era de la información: Hay que aprender a medir y valorar la riqueza de una Sociedad por el volumen de conocimientos que posee (que maneja). Y aprender a construir una moneda, unidad de intercambio, que esté basada en la “cantidad conocimientos” que se trasiegan. Una fábrica vale más por el contenido de “know how”(saber hacer) que tiene su estructura y organización que por el valor material de sus infraestructuras, sus materias o productos elaborados (sus activos).

El intercambio de productos, material, información, energía… ahora se resumiría en uno sólo tipo de comercio: el intercambio de conocimientos. Las comunicaciones.

En la era de la información ya no nos debe preocupar la posesión o la pertenencia de las cosas; ni siquiera esa cosa tan fluctuante como es el dinero. Desde la materia prima hasta el producto más sofisticado puede obtenerse “sabiéndolo hacer”; luego la verdadera moneda de cambio para conseguir cualquier objetivo material o inmaterial es el conocimiento; conocimiento que es susceptible de intercambiarse. ¿Como se hace esto?

¿Cómo se mide el conocimiento?. ¿Como se mide el intercambio de información? En bits. ¿Toda información es conocimiento, o existen diferentes niveles de conocimiento?

El conocimiento lo tienen las organizaciones, las personas y las sociedades en sus estructuras, su cultura y su modo de hacer, y, sobre todo, en sus volúmenes de información escrita, bibliotecas, archivos, museos, y, ahora, más que nunca, en las memorias y dispositivos magnéticos, laser, flash y ordenadores. El conocimiento también está grabado en las bandas de ADN (seres vivos), en las macromoléculas y moléculas simples, en sus estructuras, así como en todo elemento material cuya organización molecular le dota de unas características específicas y un comportamiento propio.

¿Es el conocimiento patrimonio de la Humanidad, o es un bien con el que se puede comerciar? ¿Somos conscientes del conocimiento que tenemos para intercambiar y del que necesitamos adquirir? ¿Está disponible el conocimiento que precisamos para sortear una crisis y ser competitivos...?

Para la Sociedad Global, una crisis es un simple reajuste en la expansión cuando se ha crecido demasiado, por encima de las posibilidades, de modo desorganizado, creando diferencias o tensiones internas, siendo necesario retornar a la parte del camino anterior, previo al desvío. Algunas crisis son espectaculares e irreversibles llegando, incluso, a la destrucción del conocimiento a través de la destrucción de las organizaciones o personas que lo poseían, o reemplazando ese conocimiento por otro impuesto y de peor calidad (que no favorece una evolución positiva).

Si el conocimiento es patrimonio de la Humanidad todo intercambio y difusión interna es beneficioso para seguir incrementándolo. Desde este punto de vista no es el conocimiento adquirido lo que se valoraría, sino el incremento, la aportación, el valor añadido sobre el existente. Y, por otro lado, por la facilidad de ponerlo a disposición de “todos”, es decir, a disposición del que lo vaya a emplear y en el momento que lo requiera. Desde este punto de vista, la magnitud de medida del intercambio sería el “incremento del conocimiento”, y la “eficacia en su almacenamiento y distribución”, que podía medirse como el tiempo de respuesta en interpretar y proporcionar la información adecuada al que lo solicita.

Realmente, la Sociedad Global, que es la que impone su criterio a largo plazo, es un ser vivo que lucha por sobrevivir y perpetuarse, pero que sabe que tiene los días contados si su compendio de conocimientos no se incrementa en el tiempo hasta niveles que la permitan reproducirse en entidades autónomas e independientes, capaces de sobrevivir en otros entornos menos favorables que el terrestre actual, y seguir creciendo y expandiéndose por el espacio, ganando en iniciativas y control sobre la naturaleza y el universo. ¿Para qué? No se sabe, pero es así. No tiene por qué haber una razón. Simplemente el hecho de crecer y sobrevivir es lo que le hace perpetuarse y hacer de este ser una existencia espacio-temporal cada vez más amplia. Y tal vez, cuando se tenga pleno conocimiento sobre las fuerzas de la naturaleza, pueda a llegar a abarcar toda la extensión del universo, manejándolo y moldeándolo.

Si pensamos en nuestra Sociedad como un organismo autónomo e independiente deambulando por el Espacio, elemento, a su vez, de otra Sociedad más universal, es probable que se entienda mejor que la moneda de cambio entre esas entidades sean “módulos de conocimiento adquirido” en su continuo aprendizaje por la supervivencia.

Parece que nos estamos metiendo en terrenos de ciencia ficción, pero ya más de uno se ha percatado de la importancia del conocimiento y la información, y se disponen a recoger, almacenar, y distribuir toda la información que puedan aportar los individuos y las instituciones. Pero, mientras unos siguen con la política de acaparar para si mismo ese conocimiento, tratando de explotarlo y rentabilizarlo a perpetuidad, como si fuera propio, otros (sociedades de software libre) parten de que el conocimiento adquirido no se debe comercializar, es patrimonio de la Humanidad, y sólo deberían cobrarse las nuevas aportaciones (servicios, información, y conocimiento) por el valor equivalente a los costes de investigación, mantenimiento, mejora, practicas, pruebas, puesta en producción, formación, etc. que se han invertido en su obtención; pero una solo vez. La sociedad no puede permitir que cada nueva creación se pretenda cobrar a cada uno de los usuarios donde se implanta por el valor que costó su desarrollo.

¿Qué se les está cobrando a los pobres mileuristas por un piso? Se les está cobrando por el terreno que es patrimonio de la humanidad, por el conocimiento de cómo fabricar hormigón y ladrillos y quién sabe que más. No solo por el servicio de construcción de una vivienda, con todo lo que eso implica: obreros, contratas, aprovisionamiento, compras, servicios bancarios, administración… Se les está cobrando por mucho más que todo eso. Por eso se ha llegado a una situación insostenible; una burbuja que ha tenido que estallar, que ha creado grandes desigualdades, dependencias (esclavitud) y abusos.

Por eso dice Darryl Robert Schoon,
que estamos “A la Espera de la Muerte” en http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/05/30/a-la-espera-de-la-muerte.aspx, que “el pasado nos condena, sólo el futuro nos puede salvar” y quevivimos en tiempos extraordinarios. Colgados en un punto entre el pasado y el futuro, el presente nunca había sido tan incierto” Que “la economía mundial está al borde de la ruptura sistémica total. El mecanismo subyacente en que se basa el actual sistema de crédito está quebrado, porque sus dos pilares fundamentales, los bancos y el gobierno, no sólo están quebrados sino que, y esto es lo más importante, ambos están ahora literalmente en la bancarrota total”. Hemos vivido enuna anomalía monetaria que no llevaba a la inflación, sino a burbujas de activos, enormemente destructivas, las cuales recientemente han colapsado”

Los japoneses no sólo aprendieron a fabricar mejores productos que Occidente, también aprendieron el secreto de la extraordinaria alquimia bancaria occidental. Cuando Japón invadió Hong Kong en 1941, se fueron directamente a los bancos Ingleses, pusieron una pistola en la cabeza de los directores de los bancos y, a la fuerza, obtuvieron los secretos del inmenso poder de Inglaterra, el poder de crear dinero de la nada, el crédito y la deuda.”

Los bancos y los gobiernos - especialmente los de EE.UU., el Reino Unido y Japón - han llegado al final de la línea y, sin duda, todos hemos llegado al final de una era. El juego de los banqueros hacer pasar por dinero el de capital basado en deuda, con el fin de endeudar y obtener ganancias de la productividad de los demás, se encuentra ahora en su etapa final.”

Todos hemos llegado al final de una era. El juego de los banqueros hacer pasar por dinero el de capital basado en deuda, con el fin de endeudar y obtener ganancias de la productividad de los demás”

Yo entiendo por este análisis que como consecuencia de la burbuja se han estado apreciando artificialmente objetos, artificios y propiedades muy por encima de su valor. Pero no se ha de negar que en ese tiempo la economía se ha estado moviendo, la sociedad creciendo, las infraestructuras desarrollándose, el número de viviendas duplicándose, los comóditis evolucionando y, lo mejor de todo, el conocimiento incrementándose y la organización social perfeccionándose. Y eso ha quedado ahí. Más han roto algunas guerras y se ha salido de ellas “con conocimiento”. Si sabemos encauzar esta crisis no debería pasar nada porque lo que esté sobrevalorado adquiera su verdadero valor, pero no tendríamos que permitir que por ello nuestra superestructura organizada se derrumbe.

Romper lo irracional. Pero seguir creciendo de forma sostenida en conocimiento, organización, productividad y calidad.


miércoles, junio 03, 2009

 

NUEVA GENERACIÓN DE TIOS JEFAZOS PARA LA CRISIS

¿Que son los TIOS jefazos?

-El TIO (Tecnología de la Información Oficial) jefazo es el responsable a nivel del Comité de Dirección de las Tecnologías y los Sistemas de Información y Comunicaciones dentro de la organización.

-Los TIOS jefazos no son una especie en extinción, ni hablan idiomas diferentes. Los TIOS jefazos se han convertido en los coordinadores de un área clave y deben anticiparse a las necesidades del negocio y del mercado.


Los TIOS jefazos ante la crisis:

-Un TIO jefazo, o quien aspire a serlo, tiene que tener no solo habilidades y dominio de las tecnologías, sino también ciertos conocimientos básicos de finanzas.

-Y, sobre todo, el TIO jefazo actual ha de tener tanto conocimiento del mercado y del propio negocio como de las ofertas y de las soluciones tecnológicas existentes.

-En estos difíciles momentos los TIOS jefazos no pueden esperar instrucciones para actuar. Necesitan poder, autonomía, confianza y apoyo financiero.

-Los TIOS jefazos no deben deshacerse de los profesionales ni de los expertos de la empresa que se necesitan en el corto plazo y que resultarán difíciles de reemplazar, pues en estos momentos son imprescindibles.

-Es responsabilidad de TIO jefazo ayudar al negocio a romper la barrera de la competitividad con soluciones nuevas, ingeniosas, eficaces, productivas y de calidad.

-El TIO jefazo ha de convertir su departamento en un laboratorio de innovación y mejora continua.

-El TIO jefazo ha de convencer a la organización de que sólo la inversión en desarrollo de soluciones propias puede marcar la diferencia cualitativa y competitiva que le abra un hueco en el mercado.


En épocas de esplendor el TIO jefazo tiene los siguientes mandamientos.

1. Conocerás tu negocio como a ti mismo, a tu propio departamento y a tu gente.
2. No sacrificarás la estrategia de la empresa por ningún objetivo departamental o ambiciones personales.
3. Gestionarás tu departamento y a tu gente para que el negocio prospere.
4. Contribuirás a la productividad de la empresa.
5. Aprovecharás las habilidades de tu departamento para anticipar soluciones para el negocio.
6. Fijarás las métricas adecuadas para el control de la producción.
7. Considerarás la tecnología como un medio no como un fin.
8. Impulsarás la estandarización y procedimentación de la manera de trabajar de tu equipo para que el trabajo no dependa de acciones individuales.
9. Dotarás a tu departamento de las competencias de gestión necesarias y no sólo de los conocimientos tecnológicos
10. Conducirás a tu organización hacia un modelo de gestión de servicios eficientes y de calidad de tu negocio

En épocas de crisis los mandamientos del TIO jefazo son radicalmente distintos:


1. Conocerás el mercado como a tu propia gente.
2. No sacrificarás ningún profesional de tu grupo porque no sabes de donde va venir la solución.
3. Gestionarás tu departamento y a tu gente para encontrar soluciones demandadas por el cliente y el mercado.
4. Contribuirás a la creatividad de la empresa.
5. Aprovecharás las habilidades de tu departamento para ensayar nuevas soluciones.
6. Fijarás atención especial a la sincronía entre las habilidades del equipo y las necesidades del cliente.
7. Considerarás la tecnología como el mejor instrumento para la creación de negocio.
8. Prestarás especial atención a las contribuciones individuales para canalizarlas y darlas formas de producto.
9. Dotarás a tu departamento de las herramientas necesarias para facilitar el trabajo de investigación e innovación de vanguardia.
10. Conducirás a tu organización por la senda de la mejora continua, la formación y la innovación constante.



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