viernes, septiembre 11, 2009
Filtrando “la verdad” para hacernos sabios y ricos.

Estamos fraguando una nueva filosofía “de la relatividad”, mediante la cual sostenemos que “nada es verdad, ni mentira, sino que todo es según el color del cristal con que se mira”. Bueno, por el refrán, parece que no es tan nueva. Me da igual, si va a resultar práctica.
Según esta filosofía, todo tiene su “porcentaje de acierto y error”. Nos hemos ido convenciendo poco a poco, apoyándonos en evidencias y hechos. Y nos hemos ido dando cuenta de que esta forma de pensar puede ser muy útil si, de alguna forma, encontráramos la manera de filtrar los aciertos y depurar los fallos. Se trata de una metodología muy común en procesos físico-químicos, industriales, en biología (selección natural); pero no tan común como fórmula de razonamiento para mejorar en veracidad, autenticidad y certeza de nuestras afirmaciones, aseveraciones, sentencias, teorías o postulados. Tal vez, porque nunca hemos considerado serio de este principio tan absurdo y aparentemente contradictorio, que dice “todo el mundo está equivocado, incluso yo, al decir esto”. ¿Por qué no es contradictoria esta afirmación? Porque, como en todo, siempre hay un porcentaje de razón. Nada es absoluto, todo es relativo. Pues en la realidad no existe el cero absoluto, ni el infinito, ni lo blanco, ni lo negro… Pero en la teoría si, como concepto.
Imagina que aplicamos esta metodología a la Filosofía y conseguimos filtrar los aciertos de Aristóteles, Platón, Descartes, Kepler, Galileo, Newton… y eliminamos todos los errores que cometieron. Nos haríamos bastante sabios –modestamente hablando-. Sólo hay una dificultad, y es que los filósofos suelen ser bastante teóricos, que es justo donde no se aplica nuestro principio. Si un San Agustín dice que Dios existe, no puedes llevarle la contraria, porque Dios podría ser un concepto teórico que el ha definido, un modelo, un Ente, que como el cero absoluto de temperaturas, no existirá en la realidad, pero si como aproximaciones-muy-próximas, y, por supuesto, también en la teoría.
Bueno, pero si no lo utilizamos en Filosofía puede que nos sea útil como herramienta de trabajo en la vida diaria, para nuestra búsqueda del saber y del conocimiento entre tanta lluvia de información que nos cae de la red. En esa categorización, información, saber y conocimiento es importante la catalogación, la formalización y la objetivización. Pero es más fácil y necesario el filtrado.
Ya es demasiado habitual y rutinario fabricar presentaciones maravillosas para convencer o vender algo, apoyándose en evidencias o trivialidades, algunas muy llamativas e impactantes y con altos índices de autenticidad, que pueden tener (o no, a veces) relación con las conclusiones que se pretenden patrocinar y cuyo porcentaje en veracidad puede que ya no sea tan alto. El truco consiste en encontrar esos porcentajes. En conocerlos, al menos.
Aquí llegamos a lo que yo quería llegar. Eduardo García me ha mandado un correo; el primero, de todos los que me llegan de propaganda, al que he prestado atención. Me ha parecido que lo que cuenta posee un alto índice de veracidad, a la vez que de enseñanza práctica y útil, para, los que no sabemos mucho de economía, hacernos ricos. (Lo copio y lo pego aquí):
“INVERTIR es un concepto muy antiguo; pero no siempre bien conocido.
Nuestro INGRESO mensual proviene del sueldo del trabajo como empleado.
El destino de ese dinero es:
Financiar los GASTOS (luz, agua, gas, comida, colegios, bencina, etc.)
Amortizar PASIVOS (crédito de consumo, hipotecario, tarjetas bancarias y casas comerciales, etc.).
Si el sueldo nos alcanza para pagar los gastos y pasivos decimos que estamos bien; inclusive nos damos algunos gustos en viajes, diversión, etc.
¿Y qué pasa si perdemos nuestro trabajo de empleado?
¿Cómo financiamos nuestros gastos y pasivos?
Rápidamente buscamos otro empleo, esperando que algún empresario nos acepte en su empresa.
¿Cuándo será el MOMENTO oportuno de comenzar a INVERTIR?
¿Cuando tenga ahorrado un capital importante?
¿Y si eso nunca ocurre?
¿Tenemos claro QUE es INVERTIR?
¿Lo puede realizar la clase media y pobre?
Falta entender, con mayor profundidad, el concepto que hay detrás de la palabra INVERTIR. Por esto mismo, la mayoría de la gente piensa que es algo a lo cual NO puede acceder.
Invertir es tomar parte de nuestro ingreso mensual, ya sean $ 1.000, $ 10.000 o $ 30.000; y destinarlo a un fin distinto de pagar cuentas. No es tan importante el monto; lo importante es la actitud. Se puede comenzar con Inversiones de montos muy pequeños.
¿Pero, para QUE INVERTIR?
Muchos confunden INVERTIR con AHORRAR.
Juntar todos los meses unos $ 10.000 y no Gastarlos; irá generando un monto que llamamos ahorro. Cuando ya hay un monto interesante se gasta en financiar unas vacaciones, comprarse un auto, comprarse un LCD , etc. Si bien esto es bueno, NO es INVERTIR, es AHORRAR para luego destinarlo a un GASTO.
Uno debe INVERTIR en ACTIVOS.
Un ACTIVO es "algo" que te PONE dinero en tu bolsillo.
Un PASIVO es “algo” que te SACA dinero de tu bolsillo
Si bien desde el punto de vista de un Banco tu auto figura como un activo, no te PONE dinero en tu bolsillo. De hecho, te SACA dinero de tu bolsillo (costo de la compra, la bencina, seguros, patente, etc). Si lo trabajas como taxi, pasaría a ser un Activo; ya que te pondría dinero en tu bolsillo.
Todos estos conceptos los puedes profundizar leyendo los libros de Robert Kiyosaki (Padre Rico, Padre Pobre y El Cuadrante del Flujo del Dinero).
El objetivo final de INVERTIR es para obtener un INGRESO PASIVO (ingreso no generado por nuestro trabajo diario de empleado de una empresa).
Este “otro” Ingreso lo podemos destinar a financiar nuestros gastos o parte de ellos.
Con tu trabajo de empleado generas tu INGRESO ACTIVO (tu sueldo) y con la rentabilidad de tus inversiones vas generando tu INGRESO PASIVO. Este es el PLAN que todos deberíamos tener.
Existen muchas alternativas de Inversión: Depósitos a plazo, Fondos Mutuos, Forex, CFD, Propiedades, Negocios, etc; algunos son más rentables que otros
Gracias a la Globalización de Internet que ha acercado estos negocios al común de la gente.
Hay que comenzar a perderle el miedo a la palabra Inversión“ (http://www.forexonline.cl/)
Lo que viene a continuación, mejor, ni mirarlo, porque te propone una serie de operaciones de INVERSIÓN especulativas, que no se parecen en nada a lo que nos ha enseñado que es una INVERSION. Pero, lo que nos ha enseñado hasta aquí, vale.
Quizá montemos esta estrategia para nuestros Blog de ahora en adelante. Vamos a coger sólo lo que consideremos que tenga un alto índice de veracidad. Así nos haremos Sabios y Ricos, y nuestra sociedad ganará en Conocimiento y Prosperidad. (Que por cierto -dice la Wiki-, esta distinción entre sabiduría y conocimiento (knowledge) no existe en inglés. Parece que la sabiduría un atributo propio de las personas, mientras que el conocimiento puede asociarse más a la Sociedad).
martes, agosto 25, 2009
¿Dónde está el dinero que sostiene la economía?
“El dinero es todo medio de intercambio común y generalmente aceptado por una sociedad que es usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligaciones (deudas)”. Dice la Wiki.
Pero ¿es una medida del valor de las cosas?, ¿es una medida relativa, convencional? O pretendemos que sea una medida absoluta, válida para toda clase de productos, patrón de intercambio global. Si esta es la vocación que tiene el dinero habría de apoyarse en algo; de ahí lo de la pirámide.
Entonces la pregunta se traslada a esta otra: ¿Cual es el patrón de confianza que está por encima de las crisis; ese patrón estable, que no se derrumbe, que no se desinfle, que persevere…? Pero no se encuentra la respuesta porque cuando se encuentra una, su valor se dispara; lo cual contradice la misma propiedad de “patrón” que se le asignó. ¿Habrá algún motivo por el que los humanos se ponen a buscar metales raros, lo trabajen, lo acuñen en moldes y lo guarden y custodien para no hacer nada con el, como reserva de no se sabe qué, solo por su condición de escaso…? Condición que parece garantizar que en caso de ser requerido para algo, alguna vez, el que más posea se hará rico.
Otras materias primas, que sí son transformables y convertibles en energía o en comóditis no tienen ese atractivo de ser usados como reserva y patrón de intercambios, porque su valor puede fluctuar en función del uso que de él se haga, de su productividad o de su demanda.
¿Quienes son los ricos? ¿Los que poseen materias primas escasas (metales preciosos), los que poseen materias primas energéticas (petróleo, uranio, suelos…), los que manejan los intercambios (comercio), los que fabrican productos elaborados (estructuras)…? Parece que el dinero se halla repartido y fluctuando entre estas cuatro opciones, porque su valor fácilmente puede inclinarse sobre unos u otros: materias primas, energía, intercambio o elaboración. Parece que en la sociedad industrial hay que tener diversificado el capital en cada una de estas fuentes: materia, energía, trasformación e intercambio.
Con este resumen nos metemos en los principios de la física: materia (que es una forma de energía) y trasformación (cambio en la estructura u organización). Así está hecho todo lo que existe en el universo. Ya lo dijo Demócrito, todo está hecho de partículas elementales (energéticas) iguales, que él llamó átomos, ordenadas de distinta manera. La “esencia” de las cosas es siempre lo mismo, energía (masa), lo que diferencia a unas de otras es cómo están ordenadas las partículas que lo constituyen, su estructura, el grado de organización, orden, complejidad, el cómo están hechas, Y ese es su verdadero y genuino valor: el conocimiento, el saber hacerlas, el saber colocarlas u ordenarlas.
Resumiendo. Y para que tomen nota los “económicos” de la era de la información: Hay que aprender a medir y valorar la riqueza de una Sociedad por el volumen de conocimientos que posee (que maneja). Y aprender a construir una moneda, unidad de intercambio, que esté basada en la “cantidad conocimientos” que se trasiegan. Una fábrica vale más por el contenido de “know how”(saber hacer) que tiene su estructura y organización que por el valor material de sus infraestructuras, sus materias o productos elaborados (sus activos).
El intercambio de productos, material, información, energía… ahora se resumiría en uno sólo tipo de comercio: el intercambio de conocimientos. Las comunicaciones.
En la era de la información ya no nos debe preocupar la posesión o la pertenencia de las cosas; ni siquiera esa cosa tan fluctuante como es el dinero. Desde la materia prima hasta el producto más sofisticado puede obtenerse “sabiéndolo hacer”; luego la verdadera moneda de cambio para conseguir cualquier objetivo material o inmaterial es el conocimiento; conocimiento que es susceptible de intercambiarse. ¿Como se hace esto?
¿Cómo se mide el conocimiento?. ¿Como se mide el intercambio de información? En bits. ¿Toda información es conocimiento, o existen diferentes niveles de conocimiento?
El conocimiento lo tienen las organizaciones, las personas y las sociedades en sus estructuras, su cultura y su modo de hacer, y, sobre todo, en sus volúmenes de información escrita, bibliotecas, archivos, museos, y, ahora, más que nunca, en las memorias y dispositivos magnéticos, laser, flash y ordenadores. El conocimiento también está grabado en las bandas de ADN (seres vivos), en las macromoléculas y moléculas simples, en sus estructuras, así como en todo elemento material cuya organización molecular le dota de unas características específicas y un comportamiento propio.
¿Es el conocimiento patrimonio de la Humanidad, o es un bien con el que se puede comerciar? ¿Somos conscientes del conocimiento que tenemos para intercambiar y del que necesitamos adquirir? ¿Está disponible el conocimiento que precisamos para sortear una crisis y ser competitivos...?
Para la Sociedad Global, una crisis es un simple reajuste en la expansión cuando se ha crecido demasiado, por encima de las posibilidades, de modo desorganizado, creando diferencias o tensiones internas, siendo necesario retornar a la parte del camino anterior, previo al desvío. Algunas crisis son espectaculares e irreversibles llegando, incluso, a la destrucción del conocimiento a través de la destrucción de las organizaciones o personas que lo poseían, o reemplazando ese conocimiento por otro impuesto y de peor calidad (que no favorece una evolución positiva).
Si el conocimiento es patrimonio de la Humanidad todo intercambio y difusión interna es beneficioso para seguir incrementándolo. Desde este punto de vista no es el conocimiento adquirido lo que se valoraría, sino el incremento, la aportación, el valor añadido sobre el existente. Y, por otro lado, por la facilidad de ponerlo a disposición de “todos”, es decir, a disposición del que lo vaya a emplear y en el momento que lo requiera. Desde este punto de vista, la magnitud de medida del intercambio sería el “incremento del conocimiento”, y la “eficacia en su almacenamiento y distribución”, que podía medirse como el tiempo de respuesta en interpretar y proporcionar la información adecuada al que lo solicita.
Realmente, la Sociedad Global, que es la que impone su criterio a largo plazo, es un ser vivo que lucha por sobrevivir y perpetuarse, pero que sabe que tiene los días contados si su compendio de conocimientos no se incrementa en el tiempo hasta niveles que la permitan reproducirse en entidades autónomas e independientes, capaces de sobrevivir en otros entornos menos favorables que el terrestre actual, y seguir creciendo y expandiéndose por el espacio, ganando en iniciativas y control sobre la naturaleza y el universo. ¿Para qué? No se sabe, pero es así. No tiene por qué haber una razón. Simplemente el hecho de crecer y sobrevivir es lo que le hace perpetuarse y hacer de este ser una existencia espacio-temporal cada vez más amplia. Y tal vez, cuando se tenga pleno conocimiento sobre las fuerzas de la naturaleza, pueda a llegar a abarcar toda la extensión del universo, manejándolo y moldeándolo.
Si pensamos en nuestra Sociedad como un organismo autónomo e independiente deambulando por el Espacio, elemento, a su vez, de otra Sociedad más universal, es probable que se entienda mejor que la moneda de cambio entre esas entidades sean “módulos de conocimiento adquirido” en su continuo aprendizaje por la supervivencia.
Parece que nos estamos metiendo en terrenos de ciencia ficción, pero ya más de uno se ha percatado de la importancia del conocimiento y la información, y se disponen a recoger, almacenar, y distribuir toda la información que puedan aportar los individuos y las instituciones. Pero, mientras unos siguen con la política de acaparar para si mismo ese conocimiento, tratando de explotarlo y rentabilizarlo a perpetuidad, como si fuera propio, otros (sociedades de software libre) parten de que el conocimiento adquirido no se debe comercializar, es patrimonio de la Humanidad, y sólo deberían cobrarse las nuevas aportaciones (servicios, información, y conocimiento) por el valor equivalente a los costes de investigación, mantenimiento, mejora, practicas, pruebas, puesta en producción, formación, etc. que se han invertido en su obtención; pero una solo vez. La sociedad no puede permitir que cada nueva creación se pretenda cobrar a cada uno de los usuarios donde se implanta por el valor que costó su desarrollo.
¿Qué se les está cobrando a los pobres mileuristas por un piso? Se les está cobrando por el terreno que es patrimonio de la humanidad, por el conocimiento de cómo fabricar hormigón y ladrillos y quién sabe que más. No solo por el servicio de construcción de una vivienda, con todo lo que eso implica: obreros, contratas, aprovisionamiento, compras, servicios bancarios, administración… Se les está cobrando por mucho más que todo eso. Por eso se ha llegado a una situación insostenible; una burbuja que ha tenido que estallar, que ha creado grandes desigualdades, dependencias (esclavitud) y abusos.
Por eso dice Darryl Robert Schoon,
que estamos “A la Espera de la Muerte” en http://mises.org/Community/blogs/rodrigodiaz/archive/2009/05/30/a-la-espera-de-la-muerte.aspx, que “el pasado nos condena, sólo el futuro nos puede salvar” y que “vivimos en tiempos extraordinarios. Colgados en un punto entre el pasado y el futuro, el presente nunca había sido tan incierto” Que “la economía mundial está al borde de la ruptura sistémica total. El mecanismo subyacente en que se basa el actual sistema de crédito está quebrado, porque sus dos pilares fundamentales, los bancos y el gobierno, no sólo están quebrados sino que, y esto es lo más importante, ambos están ahora literalmente en la bancarrota total”. Hemos vivido en “una anomalía monetaria que no llevaba a la inflación, sino a burbujas de activos, enormemente destructivas, las cuales recientemente han colapsado”
“Los japoneses no sólo aprendieron a fabricar mejores productos que Occidente, también aprendieron el secreto de la extraordinaria alquimia bancaria occidental. Cuando Japón invadió Hong Kong en 1941, se fueron directamente a los bancos Ingleses, pusieron una pistola en la cabeza de los directores de los bancos y, a la fuerza, obtuvieron los secretos del inmenso poder de Inglaterra, el poder de crear dinero de la nada, el crédito y la deuda.”
“Los bancos y los gobiernos - especialmente los de EE.UU., el Reino Unido y Japón - han llegado al final de la línea y, sin duda, todos hemos llegado al final de una era. El juego de los banqueros hacer pasar por dinero el de capital basado en deuda, con el fin de endeudar y obtener ganancias de la productividad de los demás, se encuentra ahora en su etapa final.”
“Todos hemos llegado al final de una era. El juego de los banqueros hacer pasar por dinero el de capital basado en deuda, con el fin de endeudar y obtener ganancias de la productividad de los demás”
Yo entiendo por este análisis que como consecuencia de la burbuja se han estado apreciando artificialmente objetos, artificios y propiedades muy por encima de su valor. Pero no se ha de negar que en ese tiempo la economía se ha estado moviendo, la sociedad creciendo, las infraestructuras desarrollándose, el número de viviendas duplicándose, los comóditis evolucionando y, lo mejor de todo, el conocimiento incrementándose y la organización social perfeccionándose. Y eso ha quedado ahí. Más han roto algunas guerras y se ha salido de ellas “con conocimiento”. Si sabemos encauzar esta crisis no debería pasar nada porque lo que esté sobrevalorado adquiera su verdadero valor, pero no tendríamos que permitir que por ello nuestra superestructura organizada se derrumbe.
Romper lo irracional. Pero seguir creciendo de forma sostenida en conocimiento, organización, productividad y calidad.
miércoles, junio 03, 2009
NUEVA GENERACIÓN DE TIOS JEFAZOS PARA LA CRISIS
-Los TIOS jefazos no son una especie en extinción, ni hablan idiomas diferentes. Los TIOS jefazos se han convertido en los coordinadores de un área clave y deben anticiparse a las necesidades del negocio y del mercado.
Los TIOS jefazos ante la crisis:
-Un TIO jefazo, o quien aspire a serlo, tiene que tener no solo habilidades y dominio de las tecnologías, sino también ciertos conocimientos básicos de finanzas.
-Y, sobre todo, el TIO jefazo actual ha de tener tanto conocimiento del mercado y del propio negocio como de las ofertas y de las soluciones tecnológicas existentes.
-En estos difíciles momentos los TIOS jefazos no pueden esperar instrucciones para actuar. Necesitan poder, autonomía, confianza y apoyo financiero.
-Los TIOS jefazos no deben deshacerse de los profesionales ni de los expertos de la empresa que se necesitan en el corto plazo y que resultarán difíciles de reemplazar, pues en estos momentos son imprescindibles.
-Es responsabilidad de TIO jefazo ayudar al negocio a romper la barrera de la competitividad con soluciones nuevas, ingeniosas, eficaces, productivas y de calidad.
-El TIO jefazo ha de convertir su departamento en un laboratorio de innovación y mejora continua.
-El TIO jefazo ha de convencer a la organización de que sólo la inversión en desarrollo de soluciones propias puede marcar la diferencia cualitativa y competitiva que le abra un hueco en el mercado.
En épocas de esplendor el TIO jefazo tiene los siguientes mandamientos.
1. Conocerás tu negocio como a ti mismo, a tu propio departamento y a tu gente.
2. No sacrificarás la estrategia de la empresa por ningún objetivo departamental o ambiciones personales.
3. Gestionarás tu departamento y a tu gente para que el negocio prospere.
4. Contribuirás a la productividad de la empresa.
5. Aprovecharás las habilidades de tu departamento para anticipar soluciones para el negocio.
6. Fijarás las métricas adecuadas para el control de la producción.
7. Considerarás la tecnología como un medio no como un fin.
8. Impulsarás la estandarización y procedimentación de la manera de trabajar de tu equipo para que el trabajo no dependa de acciones individuales.
9. Dotarás a tu departamento de las competencias de gestión necesarias y no sólo de los conocimientos tecnológicos
10. Conducirás a tu organización hacia un modelo de gestión de servicios eficientes y de calidad de tu negocio
En épocas de crisis los mandamientos del TIO jefazo son radicalmente distintos:
2. No sacrificarás ningún profesional de tu grupo porque no sabes de donde va venir la solución.
3. Gestionarás tu departamento y a tu gente para encontrar soluciones demandadas por el cliente y el mercado.
4. Contribuirás a la creatividad de la empresa.
5. Aprovecharás las habilidades de tu departamento para ensayar nuevas soluciones.
6. Fijarás atención especial a la sincronía entre las habilidades del equipo y las necesidades del cliente.
7. Considerarás la tecnología como el mejor instrumento para la creación de negocio.
8. Prestarás especial atención a las contribuciones individuales para canalizarlas y darlas formas de producto.
9. Dotarás a tu departamento de las herramientas necesarias para facilitar el trabajo de investigación e innovación de vanguardia.
10. Conducirás a tu organización por la senda de la mejora continua, la formación y la innovación constante.
lunes, mayo 18, 2009
Termodinámica de una vida demasiado placentera

Hablando del bucle infinito; ese por el cual el jefe se va con la secretaria (o no), según que la amante de su marido tenga que quedarse (o no) con el nieto del jefe, porque este muchacho no tenga clases (o si) con su profesora, amante del marido de su secretaria.
1) Jefe ---> Secretaria ---> Marido --> Amante -> Nieto --> 1)
Pues resulta que esta historia, que transcurre muy lentamente en la realidad, lo suficientemente despacio como para poder reaccionar y rectificar ante la avalancha de órdenes contradictorias, en Informática pasa de forma extraordinariamente rápida; tanto, como para que los elementos participantes ni se enteren; sobre todo, porque ni siquiera tienen capacidad de discernimiento.
El jefe se va con la secretaria; su marido con la amante, esta no da clases al nieto que se va con el jefe, el cual no se va con la secretaria, ni su marido con la amante que da clases al nieto para que el jefe se vaya con la secretaria, y el marido con la amante; así sucesivamente.
En consecuencia, en la vida real del programa informático “embúclao” se pueden dar todas las situaciones “infinitas” veces: Es decir: Uno se va con la secretaria de congreso “infinitas” veces y, otras tantas, tiene que renunciar para quedarse con el nieto. Tu mujer se va con el amante otras “infinitas” veces de vacaciones y, otras tantas, tiene un comportamiento ejemplar y fiel… ¡Vaya mundo! El problema es que un programa así requiere “infinitos” recursos, chupa toda la máquina que le echen, y se queda solo, consumiendo memoria, proceso y energía. Lo que supone la existencia de una división de clases muy exagerada, porque mientras uno dispone de inmensas fortunas, los demás se quedan en la miseria. (Bueno, podría suceder que uno se hiciera simultáneamente enormemente rico absolutamente pobre, según hicieras o no hicieras tal cosa y los bucles fueran lo suficientemente cortos)
Y, otro problema mayor, es que podrías disfrutar tan intensamente de todo lo que se te ofrece que terminarías hartándose de tanto deleite: harto de ir de congresos y de renunciar a ellos, harto de irse con el nieto y de tener que renunciar a ir, harto de que los demás “privilegiados” del bucle infinito disfruten y se harten de tanta diversión… ¡Cochina vida! ¡Tanto placer corroe...!
En resumen, “embuclarse” parece que está bien si te toca dentro del círculo de privilegiados, pero hay que procurar que esos círculos sean tan amplios que lo abarquen todo, pues lo que queda fuera tiende a extinguirse. Tiene que ser lo suficientemente amplio como para que la próxima vez que te corresponda decidir si vas al congreso (al seminario) con la secretaria haya trascurrido una generación entera.
La vida, la naturaleza, la sociedad, todo ente complejo… son sistemas abiertos que comparten ciclos que se engarzan unos con otros a modo de eslabones para formar cadenas y estructuras cambiantes a lo largo del tiempo, gracias a los cuales mutan, se renuevan, se mantienen, crecen o se reproducen.
A mi lo que menos me gustan son los ciclos diarios. Esa dependencia del movimiento del giro de la Tierra me fastidia. ¿Por qué eso de tener que comer todos los días, más o menos siempre a la misma hora, y levantarnos, y lavarnos y cepillarnos los dientes y desayunar y cenar…? ¡Qué aburrimiento! Los ciclos semanales están mejor porque así tenemos por lo menos un Sábado y un Domingo, pero también acaba uno cansándose de tantos lunes y tantos martes. Son mejores los ciclos anuales: así parece que nacemos de nuevo cada vez que llega la primavera. Muchos animales nacen cada año. Tienen que tener una vida mucho menos aburrida.
De todas formas conformémonos con no estar muy involucrados en los ciclos horarios: si todas las horas tuviéramos que estudiar, trabajar, examinarnos, ir al cine, comer, pillarnos unas vacaciones, echarnos la siesta, dormir y salir de paseo… estaríamos estresadísimos.
Luego está el ciclo de la vida y la muerte. Por ahí si que no paso. Eso no lo entiendo. ¿Por qué tenemos que envejecer y morir? Vale que haya que reemplazar nuestras estructuras por otras más frescas y “mejor versionadas”, pero lo que no entiendo es por qué nuestros cuerpos no rejuvenecen dentro de nosotros mismos. Eso es porque la maldita evolución biológica se ha basado en crear millones de seres para que la naturaleza se encargue de seleccionar los que más se adapten a las circunstancias. ¡Que poca inteligencia o que exceso de humildad! Ahora ya no nos deberíamos permitir esos derroches de recursos. Cuando una estructura envejece deberíamos repararla. Parece más barato. ¿O no…? Tal vez no. Fabricar un coche nuevo parece, a la larga, mucho más económico que reparar el viejo. Y no digamos si habláramos de algo más complejo, como un ordenador o un móvil. ¡Nuestro gozo en un pozo! Vamos a tener que morir.
A ver si va a ser por culpa de los ciclos. Por eso de que vivir mil años sea tan aburrido como vivir ciclos horarios, para no tener que sufrir la desagradable experiencia de cometer los mismos errores mil veces, uno por cada generación que nace.
Sin embargo no todo se repite. Algo queda. Y no solo en apariencia. No solo porque entre tanto ciclo combinado cada instante parezca diferente del anterior. Es que imperceptiblemente esos ciclos van mejorando, generando un orden nuevo o un valor añadido.
martes, abril 07, 2009
No vamos a salir nunca de la crisis
- No, mientras las operaciones comerciales cuesten más en horas de burocracia que lo que pueda producir el negocio mismo.
- No vamos a salir de la crisis mientras no sepamos realizar trabajos productivos.
- No, mientras estemos enredados en esa maraña administrativa que es una verdadera trampa que nos ata a nosotros mismos.
- No, mientras los bancos y cajas de ahorro consideren al dinero depositado por los clientes como de su propiedad, y dispongan de el, y con engaños, a su antojo.
- No, mientras subsista la cultura de que invertir es comprar tecnología extranjera.
- No, mientras consideremos que producir con rentabilidad, calidad y competitividad son conceptos contradictorios.
- Ni mientras apliquemos los procedimientos, las normas y las metodologías como si de mecanismos retardadores de la producción se tratara.
- Ni invirtiendo por invertir, ni dedicándonos a amontonar los dineros como si fueran objeto de colección en sí mismo e inmovilizándolo.
- Y mucho menos manteniendo una actitud conformista ante tanto desmán.
Esto es una realidad que estamos viviendo todos los días, pero sólo si ponemos ejemplos concretos empezamos a darnos cuenta. Pongo algún ejemplo mío personal, que me imagino será de lo más común:
- ¡NO SE PUEDE TARDAR UN AÑO EN VENDER UN HUERTO A LA ADMINISTRACIÓN PARA QUE CONSTRUYAN VIVIENDAS SOCIALES! Y todo ello sin haber podido encontrar a un notario que vislumbre una posible solución al problema de CÓMO VENDER UN HUERTO A LA COMUNIDAD AUTÓNOMA.
- No se puede ir a una sucursal bancaria de CajaMadrid en la que hay al menos cinco dependientes en sus mesas de atención al cliente y te manden a perder el tiempo en una cola interminable atendida por un único empleado.
- Dejas 20 euros en la sucursal del Deutsche-Bank y te devuelven 1 euro (en menos de un mes se han quedado con el 95% para comisiones, gastos, etc. (tengo recibo que lo demuestra)).
- No se puede enviar un aviso de recogida de una carta certificada por la Jefatura de Trafico para perder una hora de trabajo en ir a recogerla y luego resulte ser un comunicado de agradecimiento por haber abonado una multa de 60 euros por conducir a 74 km/h donde había un límite de 70 km/h. ¿Se estarán cachondeando encima?
- Nos engañamos a nosotros mismos malgastando ingentes cantidades de dinero en la compra de “software robado” (digo robado. porque no solo te cobran por lo que ellos han incrementado en el "sistema," sino por el propio "sistema", que es patrimonio de la humanidad). Se lo apropiaron multinacionales que dicen “respaldarte” y darte “seguridad y soporte”, cuando ese mismo sofware lo tienes en mejores condiciones, como “software libre”. Otra vez por la comodidad de no arriesgar un mínimo en su mantenimiento y/o mejora.
- Una Comunidad Autónoma no debería permitir que dos centros de educación infantil próximos se llamen de la misma manera y menos si este centro es de la propia Comunidad para aprovecharse
del prestigio de otro próximo con más de 30 años de docencia, creando confusión, malestar y pérdidas de tiempo y llamadas inútiles.
¿Que sucede? ¿Esperan a que el afectado invierta aún más tiempo en denuncias, recursos, trámites y gestiones en algo que hasta un bebé entiende que no debería ni haberse presentado?
Con esa carencia de imaginación y esa prepotencia no se puede impartir enseñanza a personas que muy pronto se van tener que enfrentar a una crisis que hemos provocado entre todos: unos por trazar las directrices por el lado más cómodo, sin sopesar pros y contras; otros, por dejarnos llevar sin oponer resistencia, cerrando los ojos a evidencias que ya se palpaban desde hace tiempo.
Y no hemos mencionado la vivienda, el derroche en las inversiones, y todos los globos económicos artificiales que se han formado del aire, en un periodo de tiempo en que la expresión “crecimiento sostenido” retumbaba de tanto abusar de ella, pero sin cumplirla.
Si aquí pusiéramos los casos que se dan todos los días a otras personas como a mí, no acabaríamos nunca. Y empiezas a sumar horas perdidas, ineficacias y disparates provocados por la Administración, la maquinaria estatal o para-estatal (como se creen de sí mismos algunos Bancos y Cajas) llegaríamos a no entender la razón de no haber padecido una situación de crisis permanente, ni de cual fue el misterio por el que alguna vez hubo prosperidad.
Quizá exista, o debería existir, un foro que recoja los miles de casos que se dan a diario, porque siendo conscientes de su existencia podríamos empezar a prestar atención corrigiendo cada cual el que esté en nuestra mano. Porque cada una de estas ineficiencias genera exponencialmente más ineficiencia y malgasto a la hora de su reparación..
domingo, marzo 01, 2009
“Hipotecados”. Los “nuevos esclavos” de la “Era de la Información”
Ahora lo llaman la Generación Tapón: “si destacas, al rincón”
viernes, febrero 13, 2009
Burbujas
Está de moda la palabra a propósito de la crisis inmobiliaria. Como si se tratara de la palabra mágica que sirve para culpar de todo lo malo que nos sucede. Yo voy a proponer que este fenómeno pudiera ser, también, la causa de todo lo bueno.
Nos vamos a referir a esta palabra en el sentido de algo que crece a partir de algo insignificante, aparentemente de la nada, cobrando aspectos y aires de importancia y grandiosidad. Como un globo, como el humo en expansión que se desprende de una hoguera o una gran explosión, como el sistema operativo Windows... Una especie de crecimiento forzado, artificioso, sin sostén ni apoyo que lo pueda mantener indefinidamente y con un riesgo de “pinchar” retornando a sus posiciones iniciales.
¿Pero es todo apariencia en las burbujas? ¿Son sólo ilusión que sólo sirve para reconfortar nuestro espíritu infantil y fantasioso? Quizá no. Hay globos que nos pueden llevar de travesía surcando los aires , trasladándonos de un lugar a otro y enseñándonos nuevas perspectivas y puntos de vista de la realidad. Y este logro es irreversible, aunque finalmente el globo acabe desinflándose. No importó afrontar el riesgo; lo conseguido no tiene precio.
¿Qué les pareció el globo inmobiliario que tenemos tan reciente? ¡La cantidad de dinero que ha movido! Sin saber de donde salía ese dinero, tal vez sin existir, o llovido ¿del futuro…? La cantidad de puestos de trabajo que ha creado, de nuevas infraestructuras y viviendas (tal vez demasiadas, infladas por las ansias especulativas). Y paralelamente ¡como se ha movido el capital!, fomentando equipos de investigación, sacando nuevas “comóditis” en permanente renovación, fomentando la demanda y el consumo, incremento y mejora. Puede ser esta una de las características de las burbujas en expansión: que el constante aumento de las magnitudes espaciales, de las valoraciones subjetivas y de la ordenación sólo pueda hacerse a costa de la equivalente pérdida de las mismas de fuera del sistema. Las burbujas en expansión no crecen de la nada. Se alimenta del exterior.
Siempre será mejor vivir en una burbuja en expansión que en un sistema estanco. Los sistemas estancos acaban degradándose y muriendo. Las burbujas en expansión viven, crecen, se multiplican, permanecen y perseveran. Y sólo lo que persevera puede mejorar y garantizar una continuidad en el tiempo.
Dicen que el Universo es una gran burbuja salida de la nada, o de una singularidad espacio-temporal, o de una gran explosión de causas desconocidas. No obstante, desde el primer momento se le calcula la misma cantidad total de materia-energía que haya tenido en cualquier otro instante, pero evoluciona compensando el enorme gradiente energético inicial. Genera estructuras menores a costa del desgaste que la expansión provoca en la entropía (desorden) total del sistema.
También dicen que en las burbujas está el origen de la vida. Burbujas muy primitivas que fueron creciendo, no en tamaño sino en complejidad. Al principio cualquier burbuja, generada como subproducto de reacciones químicas, prosperaba. Pero poco a poco, algunas de ellas eran más proclives a crecer, a mantenerse y a duplicarse, con lo que sólo estas ganaban en capacidad de subsistir, evolucionar y perseverar. Así de simple nació la vida. No se sabe en qué momento se pudo establecer la barrera para diferenciar entre una burbuja viva de otra que no. Quizá fuera en una evolución anterior, la prebiótica en la que macromoléculas y proteínas, cobraron la facultad de replicarse de modo que con ese mecanismo ganaron la competencia sobre otro tipo de moléculas que no lo hacía.
El peligro que tienen las burbujas es el riesgo a crecer demasiado deprisa y reventar, de ser víctimas de parásitos que se entusiasman ante el un clima tan generoso y abundante, diezmando las reservas y acabando con los recursos que habían sido valorados por encima de la capacidad de regeneración. Y eso que no dejamos de repetírnoslo: CRECIMIENTO SOSTENIDO, que ningún ciclo vital quede descolgado, que los ecosistemas se regeneren, que las empresas perseveren, que ningún entorno se degrade, que las estructuras sigan vivas y que el conocimiento global no pare nunca de crecer.
